Los surgimientos de la cerrajería y sus avances a lo largo del tiempo

Si eres un apasionado por la historia y también te apasiona la cerrajería, te contaremos a continuación su historia, su evolución y cada una de las características de este maravilloso oficio.

Los trabajos de cerrajería son vitales para mantener al resguardo los bienes de las personas frente a los ladrones, que siempre han existido. La palabra cerradura proviene del latín serrare cuyo significado es cerrar.

Este oficio repara, instala y se encarga de mantener en estado a las cerraduras, candados y cerrojos. El cuidado de la propiedad es imprescindible para cada persona desde los comienzos de la humanidad, claro que las técnicas de robo han ido mejorando con los años pero así también las cerraduras y sus métodos de seguridad.

Anteriormente, los cerrajeros eran llamados herreros, la cerrajería está muy relacionada con la evolución de la forja. La técnica de forjado permitió crear las primeras cerraduras y llaves.

Se cree que los inicios de la cerrajería se habrían dado en China y Egipto, logrando un éxito tan grande que fue esparciéndose y transmitiéndose por otros lugares y culturas como Grecia y Siria, en donde lograron posteriormente grandes evoluciones y nuevos modelos de cerradura que ofrecían mayor seguridad.

En la antiguedad solo existían las cerraduras de hierro (utilizadas por gente adinerada) y las de madera que brindaban menos seguridad y eran utilizadas por gente de bajos recursos.

Cuando la cerrajería llegó a territorio Romano, estos aumentaron aún más los métodos de seguridad, es a ellos a quienes se les adjudica el invento de la “vuelta de llave” utilizado hasta la actualidad.

Luego las cerraduras ya no buscaban solo proteger bienes, sino también ser vistosas y agradables a la vista. Por lo que los cerrajeros se fueron transformando en grandes diseñadores. Cuanto más adinerada era una familia, mejor era su cerradura. Es decir que la cerrajería comenzó a marcar las diferentes clases sociales.

Entre los más importantes inventores del mundo de la cerrajería, debemos nombrar a Roberto Barron, quien en 1778 inventó la cerradura de doble vaso que marcó un antes y un después. Esta clase de cerradura permitió que el perno solo pueda ser extraído utilizando la llave indicada.

Años más tarde, en 1784, José Brama creó la cerradura de seguridad o “resorte” que fue imposible de vulnerar durante 60 años, hasta que Alfred Charles consiguió hacerlo y esto marcó la necesidad de algo más seguro.

Muchos investigadores estudiaron si existía o no un método que sea imposible de abrir. En 1818, Jeremiah Chubb creó la cerradura con detector y en 1857, James Sargent, inventó la cerradura de combinación de llave. En 1873 se creó un nuevo modelo de cerradura llamado cerradura del tiempo, que se basaba en el anterior. La persona tenía cierto tiempo para abrir la puerta , sino la cerradura se volvía a cerrar.

Otros modelos que le siguieron fueron la cerradura del vaso del perno, inventada por Linus Yale en 1848, la Master Lock Company inventada por Harry Soref en 1921 cuyos cerrojos fueron mejorados en 1924.

Algunos detalles de la historia cuentan que los cerrajeros que eran contratados por los reyes debían hacer un juramento de que jamás entregarían a nadie su llave, ya que sino esto se condenaba con pena de muerte.

Hoy en día las responsabilidades de los cerrajeros ya no son tantas, los métodos han mejorado notablemente y pueden hacer trabajos en apenas minutos.

Era una tradición hasta hace un tiempo que el oficio pasara de padres a hijos, pero hoy en día cualquiera puede aprenderlo. El cerrajero tiene la posibilidad de abrir su propio negocio o trabajar para alguna empresa de cerrajería.